jueves, 24 de marzo de 2022

Poesía contra la Guerra: Cora Coralina y Wilfred Owen

Las poesías de hoy nos las traen dos alumnos que nos van a recitar en portugués e inglés. La brasileña Cora Coralina y el inglés Wilfred Owen.

Cora Coralina ©Elenia Beretta
Cora Coralina
nació el 20 de agosto de 1889 en Goiás, (Brasil). Comenzó a escribir poemas y cuentos cuando tenía 14 años, e incluso los publicó en 1908 en el periódico de poemas “A Rosa”, creado con algunos amigos. En 1910  su cuento “Tragédia na Roça” fue publicado en el Anuário Histórico e Geográfico do Estado de Goiás.
Después de la muerte de su marido, cuando ella ya tenía 45 años de edad, inició una nueva actividad, la de repostera. Además de hacer sus dulces entre ollas y fogones, escribía en su tiempo libre la mayoría de sus versos.
 A los 50 años de edad pasa por una transformación en su interior, que se refleja en sus poemas, como la pérdida del miedo; es cuando de hecho incorpora el apodo de Cora Coralina. 
En 1959, a la edad de 70 años, decide aprender a mecanografiar para preparar su poesía y entregarla a los editores. Cora Coralina logró cumplir su sueño de publicar el primer libro “O Poema dos Becos de Goiás y Estórias Mais”. 
Cora Coralina escribió sobre la situación de la mujer, la vida en el Estado de Goiás, la pobreza del Nordeste brasileño y el misterio de los ritos afrobrasileños. Su poesía integró casi todas las culturas de Brasil. 
Nuestra alumna Juliana Francisca Dos Santos nos recita Das Pedras.


Ajuntei todas as pedras                            Junté todas las piedras                  
que vieram sobre mim.                             que vinieran sobre mí.
Levantei uma escada muito alta                Levante una escalera muy alta
e no alto subi.                                            y hacia lo alto subí.
Teci um tapete floreado                            Tejí un tapete floreado
e no sonho me perdi.                                 y en el sueño me perdí.
 
Uma estrada,                                            Un camino,
um leito,                                                   Un lecho,
uma casa,                                                  Una casa,
um companheiro.                                      Un compañero.                             
Tudo de pedra.                                          Todo de piedra.

Entre pedras                                              Entre piedras                             
cresceu a minha poesia.                            creció mi poesía.
Minha vida...                                             Mi vida...
Quebrando pedras                                     Quebrando piedras
e plantando flores.                                     y plantando flores.

Entre pedras que me esmagavam              Entre piedras que me aplastaban
levantei a pedra rude                                 levante la piedra ruda
dos meus versos.                                       de mis versos


Wilfred Owen, poeta inglés. Nació en Oswestry, 1893  y murió en  Canal de Sambre, 1918. Apenas publicó cinco poemas en vida, pues murió a los veinticinco años de edad durante la Primera Guerra Mundial, a sólo una semana del pacto de paz. Sin embargo, su obra es uno de los ejemplos más destacados de la llamada "poesía de la guerra", tanto por su calidad formal como por su alto contenido humano, que alterna compasión y denuncia.
Después de su muerte se fueron publicando colecciones de sus poemas cada vez más relevantes, como Poems (1921), The Poems of Wilfred Owen (1931), Thirteen Poems (1956) y otras. Las batallas crueles en las trincheras dejaron en el autor una fuerte huella que captó en su poesía, en la que la muerte se describe con rasgos compasivos y en un tono elegíaco de gran vigor emocional.
Nuestro alumno Mamadou Bentet Jallow nos recita  As bronze may be much beautified.

As bronze may be much beautified
By lying in the dark damp soil,
So men who fade in dust of warfare fade
Fairer, and sorrow blooms their soul.

Like pearls which noble women wear
And, tarnishing, awhile confide
Unto the old salt sea to feed,
Many return more lustrous than they were.

But what of them buried profound,
Buried where we can no more find.
Who ( )
Lie dark for ever under abysmal war?

miércoles, 23 de marzo de 2022

Poesía contra la Guerra: Gabriel Celaya


Continuamos con otro poeta español, Gabriel Celaya, seudónimo de Rafael Múgica Celaya; (Hernani, 1911 - Madrid, 1991). Fue uno de los poetas más representativos de la poesía social de los cincuenta. Cursó el bachillerato en San Sebastián y la carrera de ingeniero industrial en Madrid. En esta última ciudad vivió en la Residencia de Estudiantes; conoció allí a Federico García Lorca y José Moreno Villa, y la experiencia dejó en él un recuerdo imborrable. Sus primeras tentativas como poeta no fueron aceptadas en modo alguno por su familia, razón por la cual eligió escribir con seudónimo. Con este nombre, pues, apareció su primer libro de poemas: Marea del silencio (1935).
El año 1946 fue decisivo en el impulso vital y poético de Celaya. A partir de ese momento desplegó una actividad incesante: es el año en que aparece su ensayo erótico-simbólico Tentativas, y constituyó asimismo el momento a partir del cual dio conferencias, colaboró en la prensa, fundó con su mujer la colección de poesía Norte y tradujo  diferentes obras.
Su producción, adscrita a la corriente de poesía social, es la expresión de experiencias colectivas, cargada siempre de un propósito de denuncia para el cual recurre a un deliberado prosaísmo. 
Gabriel Celaya reclama y practica una poesía de protesta, instrumento de su compromiso político; es, junto con Blas de Otero y Celso Emilio Ferreiro, uno de los poetas más representativos de la poesía social de los cincuenta: Las cartas boca arriba (1951), Lo demás es silencio (1952), Paz y concierto (1953) Cantos iberos (1954), De claro en claro (1956), Las resistencias del diamante (1957) y Episodios nacionales (1962).
Félix Fargallo nos recita varias estrofas de Te escribo desde un puerto...


El alma a toda orquesta,
la pena a todo trapo,
te escribo desde un puerto con un gemido largo.
¡Ay focos encendidos en los muelles sin gente!
¡Ay viento con harapos de música arrastrada,
campanas sumergidas y gargantas de musgo!
Te escribo derrotado.

Te escribo desde un puerto,
desde una costa rota,
desde un país sin dientes, ni párpados, ni llanto.
Te escribo con sus muertos, te escribo por los vivos,
por todos los que aguantan y aún luchan duramente.
Poca alegría queda ya en esta España nuestra. 
Mas, ya ves, esperamos.

                                                     Gabriel Celaya

 

martes, 22 de marzo de 2022

Poesía contra la Guerra: Rafael Alberti

Continuamos nuestra Poesía contra la Guerra con un poeta español de la Generación del 27, Rafael Alberti. 

Rafael Alberti Merello
nació en El Puerto de Santa María, Cádiz, el 16 de diciembre de 1902. En 1917 se trasladó a Madrid, donde abandono el bachillerato por la pintura.
Con el libro Marinero en tierra, obtuvo el Premio Nacional de Literatura (1924-25), otorgado por un jurado que integraban Antonio Machado, Menéndez Pidal y Gabriel Miró. A esta obra siguieron La Amante (1925) y El alba de alhelí (1925-26).
La etapa neogongorista y humorista de Cal y canto (1926-1927) marcó la transición de este autor a la fase superrealista de Sobre los ángeles (1927-1928). A partir de entonces, y tras afiliarse al partido comunista, su obra adquiere tono político.
La poesía de Alberti fue cobrando cada vez más un tono irónico y desgarrado, como los poemas burlescos Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos (1929), Sermones y moradas (1929-1930) y la elegía cívica Con los zapatos puestos tengo que morir (1930). A partir de 1931 aborda el teatro, estrenando El hombre deshabitado y El adefesio.
En 1933 escribe Consignas y Un fantasma recorre Europa, y en 1935, 13 bandas y 48 estrellas. En 1939, al terminar la Guerra Civil española, emigra a la República Argentina, desde donde se traslada a Roma en 1962. En 1945 publica, en Buenos Aires, A la pintura: poema del color y la línea, y además un volumen que abarca la casi totalidad de su obra lírica, Poesía, donde se muestra cierta nostalgia por la patria. Regresa finalmente a España en 1977.
A su vuelta a España es elegido diputado por el Partido Comunista de España, pero renuncia a su escaño para proseguir su tarea literaria y dar recitales por toda España. Sus libros de memorias cosechan grandes éxitos en las distintas ediciones, cada vez más completas, de los diferentes volúmenes de su Arboleda perdida. Entre las numerosas distinciones y homenajes que se le dedican destaca el Premio Miguel de Cervantes, que le es concedido en el año 1983.

Nuestra alumna Teresa Barrientos nos recita Mensaje de Juan Panadero al Congreso Mundial por la Paz.

 

Aquí estoy. Aquí ya estamos.
No tenemos cara. Somos
el planeta que habitamos.
Venid. No tenemos nombre.
Aunque todos respondamos
a una misma luz: el hombre. (...)
Matadnos. Nos mataréis.
Pero es más fuerte la vida
que la muerte que ofrecéis.
Y al fin correréis la suerte
de los que matando llegan
a darle a su vida muerte. (...)
¿Queréis la guerra? No iremos.
Con la paz entre las manos
por arma, os enterraremos
¡Paz al mundo! Corazones arrebatados y unidos
de millones y millones.
Paz para toda la gente.
Se abran y cierren los ojos
del día tranquilamente.
Paz en todos los hogares.
Paz en la tierra, en los cielos,
bajo el mar, sobre los mares.
Paz en la albura extendida
del mantel, paz en la mesa
sin ceño de la comida.
En las aves, en las flores,
en los peces, en los surcos
abiertos de las labores.
Paz en la aurora, en el sueño.
Paz en la pasión del grande
y en la ilusión del pequeño.
Paz sin fin, paz verdadera.
Paz que al alba se levante
y a la noche no se muera.
¡Paz, paz, paz! Paz luminosa.
Una vida de armonía
sobre una tierra dichosa.
Lo grita Juan Panadero.
Juan en paz, un Juan sin guerra,
un hombre del mundo entero.
Rafael Alberti

lunes, 21 de marzo de 2022

Poesía contra la Guerra

Una guerra no siempre es igual a otra guerra, pero sea cual sea la guerra, la Poesía siempre está del lado de la Paz. Este año queremos celebrar el Día de la Poesía para lanzar un grito por la Paz.

El primer poema que os traemos es de  Miguel Hernández. 

Nació en Orihuela el de 30 de octubre de 1910. De familia humilde, tiene que abandonar muy pronto la escuela para ponerse a trabajar; aun así desarrolla su capacidad para la poesía gracias a ser un gran lector de poesía clásica española. 
A partir de 1930 comienza a publicar sus poesías en revistas como El Pueblo de Orihuela o El Día de Alicante. En la década de 1930 viaja a Madrid y colabora en distintas publicaciones. En Madrid, trabaja como redactor en el diccionario taurino El Cossío y en las Misiones pedagógicas de Alejandro Casona. Escribe en estos años los poemas El silbo vulnerado (1934), Imagen de tu huella (1934), y el más conocido: El Rayo que no cesa (1936).
Toma parte muy activa en la Guerra Civil española, y al terminar ésta intenta salir del país pero es detenido en la frontera con Portugal. Condenado a pena de muerte, se le conmuta por la de treinta años pero no llega a cumplirla porque muere de tuberculosis el 28 de marzo de 1942 en la prisión de Alicante.
Durante la guerra compone Viento del pueblo (1937) y El hombre acecha (1938) con un estilo que se conoció como “poesía de guerra”. En la cárcel acabó Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941). En su obra se encuentran influencias de Garcilaso, Góngora, Quevedo y San Juan de la Cruz.
Juan Florencio Pérez Sánchez nos recita Tristes Guerras

Tristes guerras
si no es amor la empresa.

Tristes. Tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.

Tristes. Tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.


Tristes. Tristes.
Esperamos que os haya gustado. Feliz Día de la Poesía.

martes, 8 de marzo de 2022

Una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente

Llegamos a otro 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y lo queremos celebrar con todas vosotras. 
El Día Internacional de la Mujer es una fecha que se celebra en muchos países del mundo. Cuando las mujeres de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas, se unen para celebrar su día, pueden contemplar una tradición de no menos de noventa años de lucha en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.
El Día Internacional de la Mujer se refiere a las mujeres corrientes como artífices de la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer por participar en la sociedad en pie de igualdad con el hombre. En la antigua Grecia, Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra; en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían "libertad, igualdad y fraternidad" marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.

ONU Día Internacional de la Mujer

Clica sobre la imagen y podrás hacer un recorrido multimedia sobre la Historia del Día de la Mujer.

Un momento único puede iniciar una revolución, las acciones colectivas pueden transformar las leyes, la creatividad puede cambiar actitudes y un invento puede alterar el curso de la historia. Paso a paso se impulsa el movimiento de las mujeres, incluso ante las adversidades.
Si queréis conocer algo más, en la biblioteca de nuestro Centro y en la plataforma Librarium podéis encontrar algunas lecturas que os pueden interesar como:
- Feminismo ilustrado de María Murnau. 
"Feminismo ilustrado explica hasta dónde llega realmente el patriarcado con ejemplos del día a día, aclara conceptos de la lucha feminista, desmonta falsas argumentaciones en contra y e invita a detectar machismos de todos los tamaños y a prevenirlos. Todo ello acompañado de explicativas ilustraciones y de mucho, mucho humor. «Feminista» es una palabra que viene con mucho equipaje. Demasiado. En este libro la explicamos desde el humor y con viñetas."
 - Todos deberíamos ser feministas de Ngozi Chimamanda
"Y hoy me gustaría pedir que empecemos a soñar con un plan para un mundo distinto. Un mundo más justo. Un mundo de hombres y mujeres más felices y más honestos consigo mismos. Y esta es la forma de empezar: tenemos que criar a nuestras hijas de otra forma. Y también a nuestros hijos."

- Feminismo para principiantes de Nuria Varela.
"¿Quiénes eran las sufragistas? ¿De dónde sale el feminismo radical? ¿Por qué se habla de marxismo y feminismo como de un matrimonio mal avenido? ¿Por qué el feminismo ha sido vilipendiado y ridiculizado? ¿Por qué las feministas han sido tratadas de 'marimachos', feas o mujeres insatisfechas sexualmente? ¿Cómo y dónde surge la expresión 'violencia de género'? ¿En qué consiste la masculinidad tradicional? A partir de estos interrogantes, y otros muchos, Nuria Varela repasa tres siglos de hacer y deshacer el mundo, de alumbrar líderes fascinantes, y narra la aventura de una agitación social que ningún otro movimiento ha conseguido mantener durante tanto tiempo." 
- Morder la manzana de Leticia Dolera
"Eran las tres de la mañana, yo salía de un local de la Zona Franca de Barcelona. Es una zona industrial y a esas horas no había ni un alma. Podría haber esperado a mis amigos e irme con ellos, pero tenía ganas de volver a casa. Al salir a la calle me arrepentí de mi decisión y de no haber hecho caso a mi compañera de piso, que me dijo que pillara chaqueta porque bajarían las temperaturas. Estaba sola, hacía un frío que pelaba. «Tal vez debería llamar a un taxi en lugar de esperar aquí —pensé—. Cinco minutos más y pido uno desde dentro.» Entonces apareció: una lucecita verde se acercaba a lo lejos. «¡Taxi!» Me monté y le dije la dirección. "
- Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes de Elena Favilli.
"Había una vez una princesa... ¿una princesa? ¡¿Qué?! Había una vez niña que quería llegar hasta Marte. Érase una vez una mujer que se convirtió en una de las mejores tenistas del mundo y otra que descubrió cómo se da la metamorfosis de las mariposas.
De Frida Kalo a Jane Goodall, de Coco Chanel a Nina Simone, de las hermanas Bronte a Marie Curie este libro narra las extraordinarias vidas de 100 mujeres valientes y, además, cuenta con las ilustraciones de 60 artistas de todo el mundo.
Científicas, astronautas, levantadoras de pesas, juezas, chefs... cien ejemplos de determinación y audacia para las que sueñan en grande."
Y por último, el libro de la autora con la que hemos comenzado esta entrada, El segundo sexo de Simone de Beauvoir. 
" He dudado mucho antes de escribir un libro sobre la mujer. Es un tema irritante, sobre todo para las mujeres, y no es ninguna novedad. La polémica del feminismo ha hecho correr tinta suficiente, y ahora está prácticamente cerrada: punto en boca. Y sin embargo, seguimos hablando de ello. Y no parece que las voluminosas tonterías proferidas durante este último siglo hayan arrojado alguna luz sobre el problema. Además, ¿hay algún problema? ¿Cuál es? ¿Acaso hay mujeres?..."
No podíamos cerrar está entrada sin animaros a oír un poema. En esta ocasión os dejamos un poema de Maya Angelou, escritora, poeta, cantante, líder social y defensora de los derechos civiles y de la igualdad. 
Y aún así me levanto, de Maya Angelou. 



Tú puedes escribirme en la historia
con tus amargas, torcidas mentiras,
puedes aventarme al fango
y aún así, como el polvo… me levanto.
¿Mi descaro te molesta?
¿Porqué estás ahí quieto, apesadumbrado?
Porque camino
como si fuera dueña de pozos petroleros
bombeando en la sala de mi casa…
Como lunas y como soles,
con la certeza de las mareas,
como las esperanzas brincando alto,
así… yo me levanto.
¿Me quieres ver destrozada?
cabeza agachada y ojos bajos,
hombros caídos como lágrimas,
debilitados por mi llanto desconsolado.
¿Mi arrogancia te ofende?
No lo tomes tan a pecho,
Porque yo río como si tuviera minas de oro
excavándose en el mismo patio de mi casa.
Puedes dispararme con tus palabras,
puedes herirme con tus ojos,
puedes matarme con tu odio,
y aún así, como el aire, me levanto.
¿Mi sensualidad te molesta?
¿Surge como una sorpresa
que yo baile como si tuviera diamantes 
ahí, donde se encuentran mis muslos?
De las barracas de vergüenza de la historia
yo me levanto
desde el pasado enraizado en dolor
yo me levanto
soy un negro océano, amplio e inquieto,
manando
me extiendo, sobre la marea,
dejando atrás noches de temor, de terror,
me levanto,
a un amanecer maravillosamente claro,
me levanto,
brindado los regalos legados por mis ancestros.
Yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.
Me levanto.
Me levanto.
Me levanto.

Feliz Día de la Mujer!