sábado, 24 de octubre de 2026

Cuando el terror inspira grandes canciones: Coleridge, Poe y Lovecraft

     Durante la próxima semana, según se acortan aún más los días y todo tipo de espíritus acechan en las sombras para celebrar el Samheim, Halloween, Todos los Santos o el Día de los Muertos según el lugar del planeta, seguiremos hablando de terror en todas sus facetas: literatura, música, cine y series e incluso videojuegos.

   Esta tarde toca acercarse a algunas adaptaciones de relatos clásicos de terror o de maldiciones legendarias que han inspirado canciones estupendas, sobre todo en el género musical del rock.

       Empezamos con una de las maldiciones más legendarias de la literatura: la del anciano marinero. La balada del anciano marinero de 1798 es un exquisito poema de Samuel Taylor Coleridge que cuenta en un poderoso salto atrás en el tiempo la maldición que sufrió toda la tripulación de un barco por haber matado de forma cruel y aleatoria a un albatros. Este relato del marinero arrepentido dio origen en 1984 a una de las mejores canciones de Iron Maiden en su disco Powerslave, Rime of the Ancient Mariner.

        Los autores más adaptados, no solo al cine sino a la música son los dos escritores más famosos y nombrados del género: Edgar Allan Poe y Howard Philips Lovecraft.

         The Alan Parsons Project publicó en 1976, Tales of Mystery and Imagination, un disco conceptual basado enteramente en los relatos del escritor norteamericano. Algunas de las canciones más destacadas del disco son relatos muy conocidos de Poe: The raven, The Tell-Tale Heart o The Fall of the House of Usher.

        La banda alemana Grave Digger dedicó también un disco entero a Poe en 2001 llamado The Grave Digger. Destacamos canciones como King Pest o Haunted Palace.

       Otros ejemplos destacados de canciones dedicadas a Poe son Nevermore (1974) de Queen, Murders in the Rue Morgue (1981) de Iron Maiden, Annabel Lee (1987) de Radio Futura o King of Terrors (2002) de Symphony X.

         El maestro de Providence, H.P. Lovecraft, es una de las debilidades confesables de la banda de hard rock norteamericana Metallica. Hasta 4 canciones diferentes en distintos discos le han dedicado: The call of Ktulu (1984), The thing that should not be (1986), All nightmare long (2008) y Dream no more (2016).

            Otro caso de homenaje menos conocido a Lovecraft es el de la banda de heavy rock alemana Rage. En concreto, en los álbumes Black in mind (1995) y Soundchaser (2003). Destacamos The crawling chaos (1995) y Great old ones (2003) dedicada a una de las creaciones más célebres de Lovecraft, los Primigenios.







viernes, 23 de octubre de 2026

Relatos de terror escritos por mujeres

      Como nos gusta enlazar temáticas, se nos ha ocurrido que tras la celebración el lunes, 19 de octubre del Día de las Escritoras, era una buena idea recuperar antologías de relatos de terror escritos por mujeres. Os traemos cinco recomendaciones variadas y de calidad. Algunos de estos libros llevan algunos años editados y otros son más recientes.

       La editorial Valdemar nos propone la antología Venus en las tinieblas, una colección de 20 relatos que ha sido editada tanto en la colección Gótica de tapa dura como en la colección El Clug Diógenes. Mary Shelley, Vernon Lee Edith Wharton son algunas de las autoras incluidas en este volumen.

     La biblioteca de Carfax nos trae Señoras victorianas fantasmas. Este libro contiene 6 relatos de autoras tan diversas como Catherine Crowe, Louisa Baldwin o Katharine Tynan. Este volumen podéis encontrarlo en la biblioteca del CEPA Abril en el edificio de San Agustín.

     La editorial Impedimenta nos ofrece Damas oscuras: Cuentos de fantasmas de escritoras victorianas eminentes. En este libro encontramos relatos de autoras como Willa Cather, Margaret Oliphant o Charlotte Brontë. En este caso, son 20 los relatos elegidos para pasarlo de miedo.

         Perversas. Nuevas historias de body horror escritas por mujeres se editó en 2024. La editorial Horror Vacui confió la tarea a la escritora Joyce Carol Oates que es una de las 15 mujeres participantes en la selección junto a otras como Margaret Atwood, Lisa Lim o Raven Leilani.

             De 2025 es el libro de la editorial Akal Relatos de terror escritos por mujeres. Es una selección reducida a 5 relatos que está ilustrada por Elena Ferrándiz. Las elegidas en este caso son Elizabeth Gaskell, Mary Elizabeth Braddon, Amelia Edwards, Margaret Oliphant y Charlotte Perkins Gilman.

          Para terminar, advertimos que la nómina de mujeres que escriben relatos de terror en las últimas décadas es bastante extensa. Ahora le toca a los lectores de ambos sexos investigar si quieren más. 







lunes, 19 de octubre de 2026

Día de las Escritoras (19 de octubre): un homenaje a las valientes pioneras

    No podíamos dejar la ocasión de escribir una entrada en nuestro blog BiblioAbril para celebrar el Día de las Escritoras, hoy 19 de octubre de 2026. Afortunadamente, pasaron a mejor vida los tiempos en que estaba mal visto e incluso prohibido que una mujer publicase un relato, una novela, un poema, una obra de teatro... Muchas de aquellas mujeres merecen ser calificadas como valientes pioneras.

     El caso más habitual era el de las autoras que debían esconderse bajo un seudónimo masculino Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber); George Sand (Amantine Aurore Dupin); Gabriel Luna o Perico de los Palotes (Carmen de Burgos); Currer, Ellis y Acton Bell (Charlotte, Emily y Anne Brontë), Claude Vignon (Marie-Noémi Cadiot). Mary Shelley llegó a publicar de forma anónima su magna obra Frankenstein ya que hubiera sido difícil de aceptar en aquella época que esta obra hubiera sido escrita por una joven de 20 años. La lista es bastante más larga pero hemos escogido algunos ejemplos significativos.

       Si esto os parece increíble hay casos peores: el de la usurpación del nombre por parte del marido de la autoría de las obras. Esto sucedió con la española María de Lejárraga (cuyas obras aparecían firmadas por su marido Gregorio Martínez Sierra) o con la escritora francesa Colette (cuyas obras fueron firmadas por Willy, su marido Henry Gauthier-Villars). 

       Y, sin embargo, os vamos a contar el curioso caso de 3 autores que firmaron algunas obras con nombre de mujer. Fiona MacLeod era en realidad el escritor escocés William Sharp (os recomendamos el excelente volumen El comepecados y otros relatos malditos). Dean Koontz, escritor de terror norteamericano, firmó con varios seudónimos al principio de su carrera. Uno de ellos fue Deanna Dwyer. Tom Holland, autor de la célebre novela de vampiros Suva (1997) firmó la obra como Charlotte Hobson.

       En definitiva, pioneras como Emilia Pardo Bazán, Gertrude Stein, Carmen de Burgos o las provocadoras e inteligentes mujeres del grupo de Las Sinsombrero abrieron un camino hoy expedito para que muchas mujeres puedan publicar libremente con éxito en nuestros días. El éxito de novelas este año como Han cantado bingo, Punto de araña o Comerás flores no puede entenderse sin esa lucha ciega, sorda y valiente durante décadas.

            Sin ir más lejos, en las últimas semanas Isabel Allende ha ganado el Premio Planeta 2026 por La hora antes del alba y Anne Carson el Nobel 2026 por el conjunto de su obra. De todos modos, no conviene olvidar que de 122 galardonados en estos premios solo 19 han sido mujeres (9 en el siglo XX y 10 en el siglo XXI). Las letras hispanoamericanas sólo han visto a una mujer ganarlo: Gabriela Mistral en 1945.

          Aquellas mujeres pioneras y luchadoras hoy mirarían el mercado editorial con orgullo y una sana envidia.

Gabriela Mistral

María de Lejárraga

Historia de Concha Méndez, una 
de las Sinsombrero

Relato corto de Pardo Bazán.
Tiene versión en cómic.

domingo, 18 de octubre de 2026

Recomendaciones de octubre 2026: literatura de terror

      A continuación, os incluimos en esta publicación los tres carteles elaborados a sugerencia de algunos docentes del centro (los incansables Guille y Esther) y del propio bibliotecario. Son recomendaciones de relatos, novelas y cómics que tienen el terror como eje principal o, al menos, con cierta importancia en su trama. 

     Además, incluimos también la fotografía con el expositor central en el que os hemos dejado 11 recomendaciones que podéis sacar en préstamo de la biblioteca y llevaros a casa si formáis parte del alumnado o del cuerpo docente o administrativo del centro.

        En futuras publicaciones durante este mes, os haremos llegar recomendaciones de cine, de música e incluso de videojuegos que tengan como tema central el terror. También compartiremos algunos juegos o actividades si nos da tiempo a elaborarlas durante este ajetreado mes.




Nueva organización y cartelería en la Biblioteca del CEPA Abril

       Aunque el trabajo en una biblioteca nunca termina, desde el curso pasado afrontamos una modesta reorganización de los espacios, de los fondos y de la cartelería de la misma. Este tiempo se emplea en las horas de dedicación exclusiva a la biblioteca y en algunos recreos.

         De forma muy breve, los fondos de una biblioteca se organizan según la CDU, en una numeración que va del 0 al 9 y luego se complica sobremanera, especialmente en Abiex que no deja mucho margen a la iniciativa propia. Según la CDU, la clasificación se organiza así: 0 (Generalidades) 1 (Filosofía. Psicología), 2 (Religión. Teología), 3 (Ciencias Sociales. Derecho. Educación), 4 (Libre. En algunas bibliotecas de Extremadura se utiliza para los fondos extremeños), 5 (Matemáticas. Ciencias Naturales), 6 (Ciencias Aplicadas. Medicina. Tecnología. Agricultura), 7 (Arte. Bellas Artes. Juegos. Espectáculos), 8 (Filología. Lingüística. Literatura), 9 (Geografía. Biografías. Historia).

         ¿Cómo se lee un tejuelo? Es la etiqueta situada en el lomo del libro. Tiene 3 niveles: en el primero se sitúa el número de la CDU o en su defecto la materia (860.3 que corresponde a narrativa), en el segundo se suele situar las tres primeras letras del apellido del autor o autora (BEC) y en el tercero el título del libro (LEY). En este caso, este libro podrían ser las Leyendas de Bécquer.

         Cada biblioteca adapta posteriormente los contenidos. De hecho, lo más lógico sería N (Narrativa), P (Poesía) y T (teatro). No obstante, el curso pasado nos comunicaron desde Mérida que había que ajustarse a los códigos incluidos en Abiex. De ahí y de todas las manos que han organizado la biblioteca todos estos años podemos ver que la numeración llega a ser un poco confusa y surrealista.

       A finales del curso pasado (junio de 2026), la reorganización consistió en colocar alfabéticamente todos los fondos de narrativa (860.3), Lírica (860.2) y Dramática (860.1). La organización anterior era confusa pues se comenzaba la organización alfabética de la A la Z varias veces y estaban separados en lotes el material de los clubs de lectura. Todo esto dificultaba encontrar algunos ejemplares, además de la poco recomendable costumbre de consultar fondos y no dejarlos en el mismo lugar en el que se situaban antes de la consulta.

          Desde principios de este curso, se han reorganizado los fondos siguiendo la numeración anteriormente expuesta de la CDU para localizar mejor los fondos. Otro objetivo pendiente era colocar carteles más visibles para localizar los fondos ya que las etiquetas anteriores eran muy pequeñas y solo podían verse acercándose a escasos metros de las estanterías. En cualquier caso, la mejor herramienta es hacer una búsqueda previa en la aplicación Abiex o recibir una formación previa por parte del personal de la biblioteca del centro.

            En definitiva, esta es la colocación actual de los fondos:

            - En la estantería que se encuentra nada más abrir la puerta de la biblioteca: Narrativa, Dramática, Lírica, Ensayo, Inglés, Portugués y los libros de textos relacionados con los ámbitos y materias de nuestro centro. También hemos llevado a esta zona los diccionarios y las gramáticas.

                     - En la estantería del fondo, detrás de la mesa del bibliotecario y colaboradores, siguiendo el orden de la CDU, desde el 0 al 9, tenemos el resto de los fondos que antes no seguían un orden coherente.