En días pasados escribíamos sobre la importancia del tema (maldiciones), personajes (brujas y otros seres maléficos) y escenarios (casas encantadas). Hoy nos centraremos en otro elemento fundamental en el terror que pasa de las páginas de un relato o una novela a la pantalla de cine o televisión: la música.
Psicosis ni impactaría tanto sin la música de Bernard Hermann, Tiburón sin la banda sonora compuesta por John Williams, La profecía sin los acordes del genial Jerry Goldsmith o La noche de Halloween sin la melodía de sintetizadores creada por el propio director del filme, John Carpenter. Por supuesto, caso aparte es la joya Tubular Bells de Mike Oldfield que le viene como anillo al dedo a la película El exorcista.
A continuación, os incluimos una lista muy seleccionada de grandes y pequeños clásicos del cine del terror, que cuentan con una banda sonora de muchos quilates, tanto que dan miedo incluso sin el apoyo de las imágenes que refuerzan con sus melodías.
- Psicosis (1960) de Bernard
Herrmann
- La semilla del diablo (1968)
de Krzysztof Komeda
- El exorcista (1973) de Jack
Nitzsche
- Tiburón (1975) de John
Williams
- La profecía (1976) de Jerry
Goldsmith
- La noche de Halloween (1978)
de John Carpenter
- El resplandor (1980) de
Wendy Carlos y Rachel Elkind
- La cosa (1982) de Ennio Morricone con John
Carpenter
- Pesadilla en Elm Street
(1984) de Charles Bernstein
- Candyman (1992) de Philipp
Glass
- Drácula de Bram Stoker
(1992) de Wojciech Kilar
- Sleepy Hollow (1999) de
Danny Elfman
- It follows (2014) de
Disasterpeace
- Hereditary (2018) de Colin
Stetson
- Weapons (2025) de Ryan
Holladay & Hays Holladay



