No podíamos dejar la ocasión de escribir una entrada en nuestro blog BiblioAbril para celebrar el Día de las Escritoras, hoy 19 de octubre de 2026. Afortunadamente, pasaron a mejor vida los tiempos en que estaba mal visto e incluso prohibido que una mujer publicase un relato, una novela, un poema, una obra de teatro... Muchas de aquellas mujeres merecen ser calificadas como valientes pioneras.
El caso más habitual era el de las autoras que debían esconderse bajo un seudónimo masculino Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber); George Sand (Amantine Aurore Dupin); Gabriel Luna o Perico de los Palotes (Carmen de Burgos); Currer, Ellis y Acton Bell (Charlotte, Emily y Anne Brontë), Claude Vignon (Marie-Noémi Cadiot). Mary Shelley llegó a publicar de forma anónima su magna obra Frankenstein ya que hubiera sido difícil de aceptar en aquella época que esta obra hubiera sido escrita por una joven de 20 años. La lista es bastante más larga pero hemos escogido algunos ejemplos significativos.
Si esto os parece increíble hay casos peores: el de la usurpación del nombre por parte del marido de la autoría de las obras. Esto sucedió con la española María de Lejárraga (cuyas obras aparecían firmadas por su marido Gregorio Martínez Sierra) o con la escritora francesa Colette (cuyas obras fueron firmadas por Willy, su marido Henry Gauthier-Villars).
Y, sin embargo, os vamos a contar el curioso caso de 3 autores que firmaron algunas obras con nombre de mujer. Fiona MacLeod era en realidad el escritor escocés William Sharp (os recomendamos el excelente volumen El comepecados y otros relatos malditos). Dean Koontz, escritor de terror norteamericano, firmó con varios seudónimos al principio de su carrera. Uno de ellos fue Deanna Dwyer. Tom Holland, autor de la célebre novela de vampiros Suva (1997) firmó la obra como Charlotte Hobson.
En definitiva, pioneras como Emilia Pardo Bazán, Gertrude Stein, Carmen de Burgos o las provocadoras e inteligentes mujeres del grupo de Las Sinsombrero abrieron un camino hoy expedito para que muchas mujeres puedan publicar libremente con éxito en nuestros días. El éxito de novelas este año como Han cantado bingo, Punto de araña o Comerás flores no puede entenderse sin esa lucha ciega, sorda y valiente durante décadas.
Sin ir más lejos, en las últimas semanas Isabel Allende ha ganado el Premio Planeta 2026 por La hora antes del alba y Anne Carson el Nobel 2026 por el conjunto de su obra. De todos modos, no conviene olvidar que de 122 galardonados en estos premios solo 19 han sido mujeres (9 en el siglo XX y 10 en el siglo XXI). Las letras hispanoamericanas sólo han visto a una mujer ganarlo: Gabriela Mistral en 1945.
Aquellas mujeres pioneras y luchadoras hoy mirarían el mercado editorial con orgullo y una sana envidia.




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